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En San Juan del Norte -donde está Río Indio
Adventure Lodge- "la historia a través del tiempo
se convirtió en leyenda".
Lo que hoy día es un pequeño poblado habitado
por gente amable, tranquila y hospitalaria, fue otrora una
rica y pujante ciudad con las características ubanísticas
y sociales del pintoresco colonialismo inglés de las
Antillas. Una somera relación de datos históricos
del lugar es facinante:
Fue fundada por los conquistadores españoles un 24
de junio (día de San Juan) hace 462 años. Invadida
por los corsarios ingleses que recorren el Río San
Juan y atacan la ciudad de Granada en 1665; cinco años
después se repite otra invasión; en 1707 es
tomada por los ingleses y los indios miskitos y zambos. Invasiones
de este tipo continúan hasta que en 1847 los ingleses
y sus aliados nativos toman el lugar y se asientan, cambiando
la fisonomía y el nombre del lugar por Greytown en
honor al Gobernador de Jamaica, Sir Charles Grey. Se cita
que en las luchas entre la Corona de España y el Imperio
Británico por el dominio del Río San Juan, participó
el entonces Capitán de Corbeta Horace Nelson (luego
Duque de Trafalgar y famoso Almirante).
La era de prosperidad y bonanza para Greytown -de repercusiones
nacionales- se inició con la construcción de
un canal interoceánico, utilizando básicamente
el Río San Juan, del Mar Caribe al Oceáno Pacífico,
como ruta de tránsito entre el Este de Estados Unidos
y California cuando en 1848 surgió la "fiebre
del oro". Aún sin haberse cumplido ese fallido
proyecto, decenas de miles de viajeros, en su mayoría
aventureros, entraban y salían por el bien acondicionado
puerto de Greytown cuyas instalaciones permitían atracar
grandes cargueros y trasatlánticos. Desde ahí
se exportaban productos del país (madera, copra, añil,
cueros, oro y plata en barras). Greytown se convirtió
así en el más importante generador de divisas
para Nicaragua de la época.
Enormes dragas, locomotoras, equipos de construcción,
líneas de ferrocarril estaban por doquier. Era usual
la navegación por el San Juan de embarcaciones diversas,
entre ellas vapores de rueda (como en el Mississippi y el
Missouri).
Lujosas mansiones engalanaban las bien trazadas e iluminadas
calles de la ciudad, miles de personas, un parque -muy inglés-
con su kiosco servía para que las damas lucieran las
últimas modas de Europa y Estados Unidos, se encontraban
bien abastecidos comercios y tiendas... había prosperidad
y lujo. Vestigios de esa época dorada se encuentran
en las ruinas de la "vieja ciudad" (inclusive en
los terrenos del "lodge" existe una línea
de ferrocarril de 30 kilómetros que se adentra en la
lujuriante selva).
Es imprescindible mencionar en esta reseña al Comodoro
Cornelius Vanderbilt, audaz e influyente financiero norteamericano
quien con su empresa The Accesory Transit Company, fue uno
de los propulsores más relevantes de esa próspera
época. Con este singular personaje el sueño
del Canal de Nicaragua terminó.
Atraídos por su belleza el Río San Juan ha
sido recorrido por personalidades mundiales como el famoso
novelista Mark Twain, el arqueólogo sueco Carl Boballius,
el explorador polar Robert Peary y muchos otros.
Greytown... San Juan del Norte... invadida, saqueada, bombardeada,
destruída, fue Babilonia y Mártir. Su nombre
y su recuerdo están grabados para la posteridad con
fuego, oro y sangre en la historia.
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